La mayor planta eléctrica de España trabajando con cultivos energéticos y la más grande del Sur de Europa funciona con biomasa de origen forestal (plantaciones dedicadas y residuos) y tiene una potencia de 50 MWe. Es propiedad de Ence Energía y Celulosa de Huelva y ha sido construida y es gestionada por OHL Industrial.

Se trata de la mayor planta de biomasa para generación de España y Sur de Europa con biomasa forestal como combustible principal, siendo el propio Grupo Ence el responsable del suministro de la misma. La potencia instalada del generador es de 50 MWe con una alta eficiencia de diseño del ciclo completo en términos de aprovechamiento de la energía primaria del combustible sobre producción eléctrica. Actualmente se registran valores continuados estables de exportación eléctrica a red.

Ence trqabaja con plantaciones de rápido crecimiento

La producción eléctrica garantizada es de unos 370.000 MWh/año obtenida a partir de la turbina accionada por vapor sobrecalentado a alta presión. Para ello se requieren alrededor de 366.000 ton/año de biomasa. Dicha producción equivale a la demanda de una ciudad de 360.000 habitantes. La venta de la energía a la red es gestionada directamente por el Grupo ENCE.

La central ocupa una superficie aproximada de 65.000m2 y consta de dos áreas operativas  principales: parque de procesamiento de biomasa e isla de potencia.

Entre las mejoras ambientales más importantes con las que nace ya la nueva planta, hay que destacar el sistema de reducción de óxidos de nitrógeno (NOx) denominado de “reducción selectiva no catalítica”. Este avanzado sistema reduce a la mitad la cantidad de NOx presente en los gases de combustión de la caldera.

Otra mejor tecnología disponible que minimiza el impacto de la nueva planta es la propia tecnología de la caldera, de lecho fluido, que permite una combustión de la biomasa homogénea a temperaturas moderadas reduciendo el contenido de oxígeno en el hogar, factores que favorecen la minimización de las emisiones en general. Además, todos los quemadores de la caldera permitirán usar gas natural como combustible auxiliar a la biomasa, evitando la necesidad de usar en determinadas operaciones fuel y por tanto las emisiones de SO2 asociadas a este combustible fósil de mayor impacto ambiental.

La construcción de silos cerrados, sistemas cubiertos para el transporte de la biomasa y un eficaz precipitador electrostático para la depuración de los gases de combustión a la salida de la caldera, serán los encargados fundamentalmente de controlar la emisión de partículas.

Asimismo, la chimenea de la nueva planta es de 70 metros, una altura superior a la recomendada en instalaciones de sus características, para facilitar la dispersión de las emisiones atmosféricas y evitar contribuir a los niveles de inmisión o concentración a nivel del suelo, que miden la calidad del aire que respiramos en la zona.

Cultivos energéticos y biomasa ofreciendo 600,000 toneladas anuales para electricidad

En el parque de procesamiento tiene lugar el acondicionamiento de la biomasa forestal: residuos forestales, cultivos energéticos, trozas y tocones de eucalipto, que entra a un ritmo de 95 camiones diarios.

La capacidad de procesamiento se estima en unas 600.000 t /año, reto al que se ha podido hacer frente gracias al uso de tecnología avanzada para el pretratamiento y logística interna de la biomasa. La biomasa, una vez descargada de los camiones y triturada, recorre cerca de medio kilómetro mediante cintas transportadoras hasta que llega a los dos silos de almacenamiento diario en caldera.

Una de las principales características del área de procesamiento es su flexibilidad para manejar distintos tipos de biomasa en función de la dis-ponibilidad sin que esto repercuta en la producción, lo que se ha conseguido gracias a la disposición de los equipos en el circuito.