La minería en Perú enfrenta retos importantes desafíos. Se abren nuevas oportunidades en el área de energías renovables que podrían tener alto interés en el sector minero y mejorar el impacto ambiental y social de la actividad.

Entre las muchas energías renovables, se encuentra la biomasa. Se entiende por biomasa la utilización de la materia orgánica como fuente energética. Por su amplia definición, la biomasa abarca un amplio conjunto de materias orgánicas que se caracteriza por su heterogeneidad, tanto por su origen como por su naturaleza.

En todo el mundo, se ha comenzado a usar en forma sostenible biomasa de residuos y de plantaciones dedicadas para producir energía térmica, eléctrica y biogás.

La forestación de rápido crecimiento y manejo de pastos lignocelulósicos aplicados en zonas rurales, en áreas marginales, deterioradas o degradadas, es una oportunidad de adaptación regional al cambio climático y de implementación de programas efectivos de responsabilidad social en las empresas mineras. La experiencia y los paradigmas de la bioenergía ya no son solo biocarburantes sino que está usándose en todo el mundo la biomasa sólida para calor y electricidad sin impactos en alimentación, con beneficios sociales y ambientales pero también en el sector energético.

El empleo de pellets producidos a partir de biomasa herbácea y leñosa, usando máquinas trituradoras o chipeadoras instaladas in situ  pueden dar un valor agregado a los procesos de forestación, generando nuevos escenarios  comerciales como la venta de materia prima para producción de pulpa de papel, así como su uso bioenergético para la generación de agua caliente y calefacción local, con menor costo que con el GLP y el gas natural.

 

Problemas ambientales y responsabilidad social de la minería

La actividad minera en el Perú se localiza en muchas zonas con productividad potencial aceptable para reforestar o re-vegetar con plantaciones dedicadas a energía

Perú depende de la minería.  Los impuestos que pagan las empresas extractivas representan la tercera parte de los ingresos al fisco. Casi el 60% de las exportaciones peruanas lo conforman minerales metálicos y no metálicos. En la última década, el buen rendimiento de la economía fue gracias a los espectaculares precios del cobre, oro, plomo, zinc, etc. Sin embargo, ¿es posible una economía sostenible solo con la explotación de recursos naturales no renovables? Tal dilema se planteó en un taller que organizó en Arequipa la Red GE, la Universidad La Salle y la Red Interquórum.

En diversas zonas del Perú con aceptable productividad es posible promover negocios madereros y utilizar los residuos de aserraderos y descartes así como materiales que quedan en campo y que hoy en día muchas veces son simplemente quemados al aire libre. Así mismo, la problemática de falta de leña y energía hace necesario el planteo de promover forestación y producción de briquetas o pellets de modo que la población rural tenga una alternativa económica y sostenible.

La minería en el Perú

 

pellets

Producir pellets permite cambiar calderas de gasoleo y generar electricidad rural en forma muy económica y sostenible. Europa y Estados Unidos ya han comenzado hace 10 años.

La consideración de producir energía renovable y poder reemplazar los recursos de energía fósil requeridos tanto a nivel doméstico como en las industrias, amplía la capacidad para dar oportunidades de cubrir con vegetación al sector rural. No solo obtenemos sinergias al reemplazar gasóleo u otro combustibles fósiles usados para calefacción o agua caliente sanitaria, sino que además logramos aportar un combustible como son el metano, las astillas, los pellets o fardones de paja que pueden usarse para producir electricidad en pequeñas, medianas y grandes industrias.

Potencial de la biomasa y sinergia con la minería

La biomasa genera empleo rural y es promovida en muchos países para evitar incendios forestales dada la remoción de descartes y residuos forestales que son dejados en campo normalmente.

El reto es identificar las especies para la forestación, según tipo y aptitud de suelos, condiciones agroclimáticas, precipitación pluvial, disponibilidad de agua, tipo de riego y el uso de la madera El aprovechamiento de la biomasa con árboles de maduración más temprana permite un aprovechamiento forestal sostenible y rentable, sin esperar décadas sino unos pocos años para su uso y esa es la estrategia que como consultores planteamos a los inversionistas, a las empresas del sector minero, a los gobiernos regionales. Representa igualmente una oportunidad de hacer rentable económica y socialmente las asociaciones público privadas en el sector rural. Recientemente la empresa española REPSOL llevó a cabo un convenio en la comunidad de Ashaninka que podría ser ya un indicador de estas tendencias.

En el sector maderero hay especies como el molle, los alisos, eucaliptos, pinos, ciprés y muchos otros  que se adaptan a la forestación local. Así mismo existen un sin número de especies locales a tener en cuenta en el Perú para obtener en forma sostenible biomasa con aplicación energética.

La conservación de cuencas hidrográficas puede tener gran sinergia con promover negocios de biomasa para energía en el Perú

Una posibilidad concreta y de probada eficacia, es la forestación con  eucalipto en zonas áridas, agrícolas marginales y en laderas de cerros, evitando la erosión y aprovechando la biomasa con madera en pellets, tanto para uso energético local como para uso comercial, con la ventaja de su rápido crecimiento. El  rendimiento maderable por hectárea puede incrementarse con sistemas de riego tecnificado, reduciendo la huella hídrica, en adición a la obtención de créditos de carbono tanto por emisiones evitadas de CO2 como por su captura. Una innovación a costo efectivo es implementar en la sierra del país sistemas híbridos biomasa-solares para proporcionar energía calórica y contar con agua caliente sanitaria y de uso en calefacción para combatir el friaje, mejorando las condiciones de salud de las comunidades.

lenosos de rotacion corta

Cultivos Leñosos

Plantar la energía

Las comunidades cercanas a los asentamientos mineros receptoras de programas de reforestación asistida en gestión técnica y comercial, podrían vender a las empresas las maderas para sus operaciones mineras (durmientes, etc.), suministrar madera en pellets (chipeada) para la industria papelera del país y usar localmente la madera chipeada en lugar de leña,. Esta innovación tecnológica en forestación generará empleo rural, haciendo rentable el transporte de la madera (como pellets) hacia las papeleras, rentabilidad no obtenida si se transportara como madera rolliza.

Cabe mencionar que hay un mercado internacional demandante de pellets de madera embolsados para uso comercial y energético, a través de cadenas productivas nacionales se puede desarrollar una actividad exportadora con rentabilidad económica y social, especialmente en la sierra, aprovechando las oportunidades de los TLCs suscritos por el país. Recordando que la bioenergía es la energía que nos da la naturaleza con lo que a ella le sobra.

En diversos países este tipo de iniciativas ya son una realidad. Hay miles de hectáreas de plantaciones energéticas para biomasa en todo el mundo.

Algunos ejemplos de aplicación comercial y real:

Estufas mejoradas con briquetas: Ahorro de tiempo. Menos deforestación. Menos problemas de respiración para las mujeres.

Ejemplo de producción de electricidad con biomasa herbácea (ahorro de emisiones).

Ejemplo de uso de residuos forestales para electricidad (solución a los incendios)

Aplicaciones en ladrilleras (ahorro de combustible y mejora en competitividad)

Digestores de biogás comercial en Europa (residuos animales y cultivos dedicados)