La biomasa sólida residual podría ser de gran valor en México según un nuevo estudio realizado por el  Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. 

El estudio básicamente realizó modelos de simulación con diversas localizaciones de ciudades (nodos) consumidores de energía y diferentes plantas de procesamiento, sitios de almacenaje de biomasa residual y sistemas de recogida de residuos locales. El objeto del estudio era determinar número, tipo de planta y distancia necesaria para producir energía renovable a bajo costo y con una alta eficiencia en términos de ciclo de carbono. El estudio se puede ser encontrado aquí.

Tras una investigación en el Instituto Politécnico Nacional, Julio César Jiménez concluyó que podría desarrollar una pulpa con las hojas del maíz, un residuo que los campesinos queman luego de la cosecha del elote, con ella se pueden elaborar platos desechables que sustituirían a los desechables .  En contraparte, con una producción de 24.5 millones de toneladas, México es el sexto mayor producto de maíz a nivel mundial y por cada hectárea se producen 10 toneladas de rastrojo, la hoja de maíz conocida como Totomoxtle, que se utiliza para la elaboración de tamales. De este desperdicio se rescata sólo un 1% para uso ornamental o gastronómico, la idea de algunas empresas es generar también un ingreso adicional a los productores que proveerán esta materia prima, algunos campesinos tienen ingresos de únicamente 6,000 pesos al año.

¿Sabes lo que es la gasificación de la biomasa?

El estudio objeto de esta entrada en nuestro blog consideró distintos tipos de transporte terrestre (camiones y trenes) y diversas tecnologías como la producción de biocombustibles por sacarización y fermentación, la gasificación y pirólisis de la biomasa sólida en la producción de energía eléctrica, biocarburantes (bio aceites derivados de la pirólisis y también por fermentación de biomasa sólida).

Entre los residuos considerados, los investigadores seleccionaron cañote de maíz y paja de cereales incluyendo arroz, residuos de algodón, frijoles (guisantes/porotos), y de sorgo. Se realizaron estudios de balance de energía y económicos y se lo comparó con la situación actual tomando en cuenta diversos supuestos en relación a contextos energéticos locales, empresas, y muchos parámetros conocidos incluyendo precios de referencia del gas (LPG) y carburantes de PEMEX, empresa estatal con monopolio en la producción de carburantes..

Básicamente lo llamativo del estudio es que se generaron escenarios y se encontraron costos para el gas de síntesis de 8.18 $/GJ, y para los biocarburantes producidos rondando los 28.12 $/GJ (GJ: gigajulio). El costo es competitivo si se considera que el costo actual en México va de 28.70 a 30.45 $/GJ en el caso del etanol. Sin embargo el costo del gas local es mas bajo (posiblemente debido a los subsidios que llegan a ser de hasta 75% en Mexico llegando a precios tan bajos como 2.53 $/GJ). No obstante ello, México planea importar próximamente una enorme cantidad de gas licuado (2015-2026) a un precio de 15.8 $/GJ. La gasificación de biomasa podría reemplazar según los resultados del estudio hasta 70% del gas que se va a importar. Todo ello de gran relevancia considerando que el plan de generación de etanol basado en caña de azúcar con PEMEX no está dando grandes resultados básicamente debido a falta de capacidad local y por que PEMEX ofrece precios distorsionados a 31% menor valor que el costo (básicamente usando el dinero de los contribuyentes para subsidiar energía fósil)..

Muchos agricultores en todo el mundo y también México simplemente queman lo que nosotros llamamos combustible para energía renovable (o materia orgánica para devolver al suelo).

El estudio luego se centra en el balance de energía (cuanta energía se usa por gigajulio de energía renovable producida) y temas ambientales sobretodo en el ahorro de CO2. El estudio concluye que considerando toda la cadena logística de recogida y enfardado de biomasa residual (residuo agrario, paja, etc.) y las plantas y tecnologías disponibles, es posible un ahorro importante de energía. La clave de comenzar con esta historia es la desaparición de subsidios, es decir que el Mexicano comience a pedirle a su gobierno un subsidio menor a las energías fósiles y mayor a las renovables, que al final de cuentas es dinero público y por tanto de la gente.

El estudio concluye que las emisiones de CO2 de México podrían disminuir en 2.6% y que es posible implementarlo con PEMEX dada su estructura y redes en todo el país, pero que para ello se requiere una política nacional lo cual además está en linea con las reformas y objetivos ya legislados por el gobierno.

¿Nosotros que pensamos?  Que deberían considerar el carbono del suelo y las rotaciones para convertir este planteo en un planteo más sustentable, posiblemente considerando especies de pastos perennes que secuestren mucho carbono tal como se ha sugerido siempre en este blog o al menos con leguminosas (forrajeras o para energía renovable).

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