El próximo 17 de junio es el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, el tema del año 2016 es la “cooperación inclusiva para lograr neutralizar la degradación de la tierra”. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) se encarga de fomentar acciones para luchar contra la desertificación en todo el mundo.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los suelos son un recurso no renovable y su conservación es esencial para preservar la seguridad alimentaria y asegurar un futuro sostenible. En el mismo documento, 2015 Año Internacional de los Suelos, se hacía hincapié en  cuáles son las acciones fundamentales para poder  salvar nuestros suelos.

El problema de que el suelo sea considerado como no recuperable es que una vez ha perdido la fertilidad y comienza a degradarse, su recuperación es muy lenta y no es comparable al tiempo a escala humana.

Paisaje de suelo degradado tras las inundaciones, distrito de Nsanje District, Malawi. Photo: FAO/Luca Sola

Paisaje de suelo degradado tras las inundaciones, distrito de Nsanje District, Malawi. Photo: FAO/Luca Sola

La superficie de los suelos tienen una productividad limitada, y aún más en estos días en los que el 33% de tierras están sufriendo una gran degradación. Las más importantes causas de degradación son: la salinidad, la erosión, la acidificación, la compactación de los suelos y la contaminación con agro-químicos y pesticidas. Además, la velocidad de degradación se ve acelerada por la pérdida de nutrientes y el carbón orgánico en los suelos.

Puede  leer más sobre “Los suelos están en peligro, pero la degradación puede revertirse” elaborado por la FAO aquí.

La FAO, en el 2012, puso en marcha un proyecto de plantación de bosques de Acacia en Senegal (África) para frenar la desertificación que afecta a 1/4 de la población mundial.

Sin embargo, la ONU dice que los suelos son un recurso renovable siempre y cuando se invierta en la neutralidad de la degradación de los suelos.

El secretario general de las Naciones Unidas, el señor Ban Ki-moon dijo:

Tenemos que cambiar de rumbo y empezar a asegurar cada hectárea de tierra que pueda proporcionar alimentos o agua dulce y rehabilitar toda la tierra degradada que podamos. Al hacerlo,  la comunidad internacional será capaz de dar pasos rápidos hacia el control del cambio climático.

Este año la UNCCD (Convención para Combatir la Desertificación de las Naciones Unidas), centra el enfoque del 17 de junio 2016 en proteger a la Tierra, restaurarla e involucrar a la sociedad en este cometido.

El señor Ban Ki-moon (a la derecha) subrayó:

El señor Ban ki-moon en la ONU: Fuente: ONU

El señor Ban ki-moon en la ONU: Fuente: ONU

Si no cambiamos la forma en la que se usa el suelo, tendremos que convertir un área del tamaño de Noruega en nuevas tierras de cultivo cada año para satisfacer las necesidades futuras de alimentos, de agua dulce, los biocombustibles y el crecimiento urbano.

El artículo completo de la ONU se puede leer aquí.

 

Debemos pensar que el suelo es la base para la vida, nuestra fuente de alimento y de agua. Si protegemos nuestras tierras cultivables con biofertilizantes, con buenas prácticas agrícolas, con un manejo adecuado y con cultivos sostenibles, todos los días podremos tener el planto lleno de comida.

Algunos artículos de nuestro blog en inglés se sugieren a continuación

 

- About perennials protecting the soil 

- Massive program for reforestation and renewable energy in Brazil

- Energy Crops increase soil fertility